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Proyecto de investigación para mejorar el hábitat del Barrio Cantera de San Martín de los Andes

En procura de plasmar los 17 objetivos del Desarrollo Sostenible de ONU, la agenda de desarrollo Sustentable acordada por todos los países, en Habitat III y los principios de urbanismo reflejados en la Carta Mundial Sobre el Derecho a la Ciudad (CMSDC), a través del IPVU y en conjunto con la Profesora Akiko Okabe, Doctora en Estudios Ambientales de la Universidad de Tokyo y la Universidad Nacional del Comahue se esta llevando adelante este proyecto

Esto es en el Barrio Cantera de San Martín de los Andes, un poblado con sentido de arraigo y pertenencia para con esta localidad cordillerana. Este trabajo, lo realiza en forma conjunta con la Universidad del Comahue, con la que se firmó un convenio, para el desarrollo de una propuesta de investigación, diseño y asistencia técnica que, partiendo de estimular a los propios habitantes de asentamientos informales a lograr una solución generada por ellos mismos y no una solución impuesta, como ocurre en muchos otros lugares, se instale o fortalezca de esta manera y paso a paso, capacidad endógena y autónoma en la comunidad.

Su propuesta diferenciada, reside en generar la inclusión de los residentes en asentamientos informales a la Ciudad, a través de una metodología de talleres de trabajo, micro prácticas  participativas, donde los vecinos pueden desplegar todos sus liderazgos, experiencias y saberes aprehendidos en relación con el medio habitado y autotransformado, para así llevar su comunidad adelante; y a través de ese proceso, encontrar soluciones  sustentables. Entendiendo por ello, recuperar y aplicar las prácticas constructivas olvidadas por el hombre moderno, técnicas de nuestros antepasados, utilizadas por todas las civilizaciones, para poder mejorar las condiciones actuales de habitabilidad, particularmente en un entorno que no siempre ha sido  benévolo con los habitantes, tanto por la informalidad en la tenencia de la tierra como por un potencial riesgo de origen natural.

 

Con este proyecto, los vecinos del Barrio Cantera obtendrán conocimientos de como explorar soluciones creativas para mejorar su hábitat y fortalecer un estilo de vida ambientalmente consciente a través de la práctica participativa. También, se espera que con esta misma metodología, la investigación aporte con el diseño de la casa ecológica de sello Patagónico, con criterios de autosustentabilidad y de bajo costos. Esto se pretende lograr con la exclusiva colaboración de los vecinos, debiendo el Estado ocuparse de impulsar y acompañar el proceso, confiando en el empoderamiento de las personas que viven en el asentamiento, en sus capacidades y en el aprovechamiento de los recursos locales, uso de elementos reciclables. La experiencia ha demostrado que los ciudadanos valoran más lo que ellos mismos generan, que lo que se les impone. Ejemplo de lo ya realizado ha sido, promover conductas responsables en los vecinos respecto a la necesidad de evitar se densifique esa ladera de la montaña, ya que de continuarse con esa tendencia, se generaría un peligro aún mayor para todos; campaña de saneamiento con micro practicas constructivas de cestos colectivos de basura y otra, de protección a la escalera principal del escurrimiento de agua, para que los niños y vecinos usuarios de la misma puedan permanecer toda la jornada escolar o laboral con el calzado y la ropa seca. Finalizada esta práctica comunitaria, con grata sorpresa ante la primera lluvia torrencial de finales de año, los vecinos constructores verificaron que la pequeña obra de protección de la escalera había funcionado correctamente. En esta oportunidad, el equipo de investigadores de la Universidad de Tokyo que permanecerá en la localidad hasta el 21 de mayo, se propone continuar con el diseño comunitario y desarrollo de pequeñas prácticas constructivas ligadas al mejoramiento de los muros de protección aluvional, dando continuidad a los talleres del mes de diciembre pasado, impulsados por los docentes y técnicos locales, donde la comunidad identificó desde su propia percepción y saberes cotidianos los 20 sitios con mayores riesgos por desmoronamientos, deslizamientos y escurrimiento de aguas pluviales.

Lo importante, entonces, es inncluir a estas poblaciones a la Ciudad, con el menor impacto ambiental posible, y generando métodos alternativos de resolver problemas vinculados con un urbanismo naciente en todo el mundo y que no cuenta con soluciones codificadas.

 

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